Le regalamos a mi abuela una smart TV porque "la que tenía se quedó vieja". Error monumental. Empezó la guerra.

Día 1: "¿Dónde está el canal 5? No, ¡pero si esto está en el teléfono! ¿Qué cajita de esto? ¡Para!" Resultado: la tele configurada para que el volumen baje cuando usa el micrófono del control.
Día 3: "Encontré una cosa que se llama [apaga] y ahora aparece una punta de cosas para comprar pasajes en inglés." Mi abuela diciendo "what, what" no tiene precio.
El namaste final: no hay herramienta que la salve, el cine se sintoniza perfectamente con "el botón de que se apaga y se enciende funciones" (mi explicación técnica favorita).
Conclusión del estudio: la curva de aprendizaje de una persona de 80 contra el manual de una smart TV es una sola: la barrera del "gratis" que la vence siempre. Al final la apagó y armó el ritual del café y la tele vieja, que es el único canal para el que ella tiene diploma.

¿Quieres participar en la conversación?
Para poder comentar necesitas estar registrado en la comunidad.