Usamos un montón de cosas todos los días sin preguntarnos de dónde salieron. Cortita y al pie, tres historias de la vida cotidiana:

El mouse: Douglas Engelbart lo inventó en 1968 en un famoso demo. Era de madera, con un solo botón, y la idea se veía tan rara que recién se masificó veinte años después. El nombre "mouse" nació por el cable que salía detrás.
El codigo de barras: la primera compra con código de barras en la historia fue un paquete de chicles en 1974. El primer escáner leído correctamente el código, solo que el cajero tuvo que tipear el precio igual porque no estaban preparados.
La silla oficinista: el tipo de sillas giratorias con ruedas que usamos hoy tiene su raíz en la silla del tren y en prototipos de despachos del siglo XIX.
Detalles así convierten el día a día en una caza del tesoro.
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