Hay un antes y un después del "first favorite" en el mes de los juegos de mesa: Catan (publicado en 1995) le cambió la cara al hobby.

Nació como un diseño europeo de Klaus Teuber y propuso algo que hasta entonces era raro: que los jugadores negocien entre sí (intercambiar recursos es la mitad del juego) y que la suerte tenga un rol de azar compartido.
El éxito se produjo en la mesa familiar europea, luego en la norteamericana y después en todo el mundo. Hoy es el clásico de entrada: todo el mundo arrancó por Catan (o por una copia de su época).
La fiebre de los juegos de mesa modernos creció porque responden a lo que uno cree: reunir amigos alrededor de una mesa y vivir una hora de tensión y risas. El tablero volvió a ser el centro social.
¿Quieres participar en la conversación?
Para poder comentar necesitas estar registrado en la comunidad.