Llevo un tiempo siguiendo estudios sobre IA y mercado laboral, y el pánico (y el oportunismo) venden más que la evidencia.

Lo que se ve con claridad: la IA elimina tareas, no necesariamente puestos. Un diseñador que usaba horas en retocar imágenes ahora las usa en conceptos y dirección creativa. Un redactor que copiaba textos acorta primeras versiones y dedica el doble a pulir ideas. El trabajo cambia de centro de gravedad.
Las profesiones más expuestas hasta 2026: tareas repetitivas de procesamiento (transcripción, categorización de datos, telemarketing básico). Las más protegidas: aquellas con trato humano real, contextos ambiguos y responsabilidad (salud, educación, abogacía, gerencia).
Lo que está pasando de verdad: hay más roles nuevos (prompt engineering, auditor de IA, analista de datos con IA) de los que la gente imagina. Y los sueldos de los que saben "escribirle bien a una IA" subieron bastante.
Mi voto: la mejor estrategia es jugar con la herramienta todos los días, aunque sea para pasarla bien. La familiaridad es tu seguro de vida al nuevo mundo laboral.

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